martes, 4 de agosto de 2015

La economía al servicio del fútbol

En las horas previas de la Final de la Libertadores, todos hablan de lo importante que fue tal o cual jugador, de lo clave que fue Gallardo para potenciar un plantel campeón que heredó de Ramón y como acertó con los refuerzos que pidió. Todos piensan en la pelota, el césped y el resultado.

Sin embargo, para que todo esto sea hoy una realidad, hubo un equipo que trabajó durante meses, tanto con los números como con los jugadores. Jorge Brito y Andrés Ballotta formaron un tándem con sólidos profesionales y un respaldo absoluto de D'Onofrio. Fueron éstos quienes al asumir tuvieron que enfrentar siete meses de atraso en el pago de las primas a los jugadores. Sin tiempo, no había forma de tener buenas noticias.

Y, recién llegado, D'Onofrio le transmitió al plantel en la pretemporada de Tandil que "los aguanten". Cavenaghi tomó la posta y se sumó al pedido. No era solo una solicitud de prórroga. Mediante una reingeniería financiera apelando a la confianza en un banquero como interlocutor, los bancos de primera línea respondieron y el plantel en diciembre de 2014, tenía una deuda de solo dos meses de primas con todos los premios al día.

La dirigencia cumplió su palabra y para mayo de este año los jugadores no solo tenían los premios al día sino, por primera vez en muchísimos años, también las primas. Mientras, los jugadores respondían con campeonato y Copas para una dirigencia que respondía en sus billeteras y las arcas del club comenzaban a sanearse. La deuda con la AFA pasó de $220.000.000 a $100.000.000, con el gigantesco costo financiero en un período anárquico luego de la muerte de Grondona. Y solo se bajó a la mitad porque quisieron sostener el plantel de Ramón e intentar reforzarlo con los pedidos de Gallardo. Vendieron por $50.000.000 y compraron por $120.000.000.

A pesar de lo antedicho, River Plate anunció el jueves que tendrá un balance con un superávit de $40.000.000 siendo que había proyectado $17.000.000, un dato no solo positivos sino inédito por lo genuino. Por qué "por lo genuino"? Porque no se vendió ningún paquete de jugadores a último momento como hacía Aguilar ni se puso como vendido ningún jugador del plantel apelando a una oferta inexistente como hacía Passarella.

Pero volvamos al día de hoy, a ese día en que todos estamos tan ansiosos por la Final. Hoy los jugadores de River saben que no tienen ninguna preocupación más allá de los 90 minutos, que la nueva administración hace tiempo les responde como tiene que hacerlo y cumple con su palabra como promete.

Jugar una final de Libertadores no sólo tiene que ver con la gloria sino con que los jugadores sientan que se matan por una camiseta de un club cuyos dirigentes responden como tienen que responder: pagando.

jueves, 30 de julio de 2015

Nos conocemos bien (Tigres 0 vs River Plate 0)

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Maidana, la figura del partido
8 de abril del 2015. Tan solo 112 días después de su último enfrentamiento, con realidades futbolísticas. Tanto en nombres como en su consolidación dentro de la Copa Libertadores. Tigres y River, con un conocimiento previo del otro, llegaron al partido de ida de la final en un estado constante de alza. Y con los recaudos suficientes a tener en cuenta.

Tigres desde la faceta defensiva se encontraba con algo totalmente distinto a Teo. De una cuestión más servida que privilegiaba el colombiano para poder desarrollar su juego, Alario se mueve dentro del terreno fangoso y quizás fue su arma más inquietante sin haber tenido situaciones de riesgo ante Guzmán. Fue con lo único novedoso desde lo individual, porque a Mora ya lo conocía. El uruguayo había sido su peor pesadilla. Y esta vez, quizás afectado por alguna molestia física, se estancó sobre todo en el sector derecho de la cancha y se perdió en la nebulosa propuesta por Juninho y Torres Nilo. Misma suerte corrieron Sánchez y Tabaré Viudez, y Bertolo y Pity Martínez cuando entraron, más allá de que daban indicio de una frescura interesante que duró un suspiro. Todos sufrieron siempre de la marca mayoritaria de los de amarillo, comandada por Pizarro y Arévalo Ríos.

La mitad de la cancha se vieron cuestiones desde lo novedosas hasta las más lógicas. A falta de aquel Pisculichi, Tigres sabía que el indicado para marcar el ritmo de juego en River es Ponzio. Y el conjunto mexicano fue inteligente para mantenerlo preocupado en dos ámbitos, ya que no le dejaba margen de maniobra con la pelota en su poder y además en la preocupación de un Arévalo Ríos extrañamente tan lanzado al ataque acompañando las segundas jugadas, como aquel encuentro en el que marcó el 1 a 0 con un remate desde la medialuna tras captar un rebote. Así fue como más de una vez el uruguayo se encontró en situación favorable hacia el arco de Barovero. En contrapunto a todo ésto, el equipo mexicano nunca supo cómo contrarrestar a Kranevitter. De vuelta en ese nivel sublime que nos encanta a todos, el tucumano llega hasta el punto de ridiculizar a sus rivales por lo fácil que realiza un robo del balón. No le hace falta ningún arma, sólo basta con su jerarquía. Sobis soñará con él y con que no tenga éste nivel dentro de siete días.Y a eso, el plus de no equivocarse en ese necesario primer pase claro.

River tenía también alguina referencia del ataque de Tigres. Alvarez situado por izquierda tenía la misión de intimidar la subida de Mercado al ataque dejando un posible espacio para ser explotado. Logró parte de su trabajo, porque se vio un lateral bastante contenido. Pero no llegó nunca a desnivelarlo, a tal punto que el juego se inclinaba más que nada por la zona de Damm, este alémán de 22 años que se sumó a Tigres y que parecía al inicio hacerlo pasar un mal momento a Vangioni. Y no fue tan así. Por último, la estrella estrellada contra el frontón Maidana. Casi al mismo nivel que Sobis con Kranevitter, Gignac no tuvo nunca nada que hacer ante el primer marcador central de River de un excelso nivel demostrado tanto en este partido como en la serie con Guaraní, aquella con Boca con Calleri primero y Osvaldo después, y varios etcéteras más. Parte vital.

Esperado. De experiencias vive el hombre. Quisieron, pero no supieron cómo al saber mucho del otro. Nadie produjo en 90 minutos un efecto de dominio absoluto. Temores de conocer las virtudes ajenas y de exponer las debilidades. En siete días, ante éste estado de paridad, la clave estará en quién rompa ese molde de conocimiento previo


por Matías Prado
Ex Clarín Deportes

miércoles, 22 de julio de 2015

Una psicologia eficaz (Guarani 1 vs River Plate 1)

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El abrazo de todo el mundo riverplatense
Cómo pasar la zona de grupos pidiendo permiso hasta llegar a estar en una final de Copa Libertadores en 19 años. Título muy largo para un único equipo que coincide con estos datos de los que aún sobrevive en esta competencia, River. La tendencia sería analizar todo desde los merecimientos futbolísticis, pero claro, sería redundante. River jugará el 29 de julio y el 5 de agosto la final porque en las instancias post zona de grupos demostró en cancha haber sido más que cualquiera de sus rivales.

Entonces desde dónde queda arrancar. Y las maravillas del cuerpo humano nos lleva a arrancar de la cabeza. Fortalezas, superación de debilidades futbolísticas y de las otras, pertenencia e identidad, inteligencia para imponerse. Y, la conducción de algo más que un entrenador. Un líder que enseña. Un líder que da el paso al frente para hacerse cargo de su grupo para guiarlo no sólo al éxito de un resultado, sino al de dejar en claro por qué se llega a tal cosa.

Y termina siendo así porque el conjunto brinda variantes de acuerdo a la circunstancia. Ante Guaraní en Paraguay no fue la excepción. A priori porque ante el rendimiento ante Rafaela, Gallardo no se abruma por el qué dirán sino que acude a lo que también le dio dividendos en la ida, con la exclusión de Ponzio por suspensión. Señales de confianza para un equipo que sabe cómo retribuir.

Las ausencias modifican pequeñas cosas respecto de lo habitual hoy por hoy. Y transforman en muy grandes otras. Son contados los días para que Kranevitter jugando así forme parte del grupo de la selección nacional. Rememorando su mejor versión del año pasado, fue quien dictó desde dónde se apretaba a Guaraní, con presión, corte y pase seguro. Hasta brilló más cuando un falto de ritmo Lucho se paró más adelante y dejó la zona crítica del mediocampo bajo el absoluto reinado del tucumano.

Pero si hablamos del conjunto, un Kranevitter ubicado en la cueva tuvo el respaldo de un Maidana quien fue el único de la defensa que mejor pudo controlar a un incontrolable Santander. Cubriendo la zona de Mercado al haber quedado amonestado tan temprano, fue el eje de la resistencia junto a Barovero hasta el gol de Fernández.

Tiempos en los que el mundo caía sobre las cabezas cuan publicidad televisiva. Las urgencias de Guaraní parecían lograr sucumbir lo conseguido en el Monumental. Pero también llegaron los tiempos de sacar a relucir destrezas individuales en pos del objetivo. Quite del mejor (Kranevitter), taco del ídolo (Cavenaghi), pase del manual del que sabe todo del made in Gallardo (Tabaré Viudez) y una definición a la altura de la circunstancia de quien entendió qué su juventud es suficiente como aporte a la causa (Alario). Definición asegurada.

Por los pasillos de la vida diaria aún se sigue murmurándola a la psicología. Un argumento para salir del paso como el de que todo es sencillo, pase al compañero y hacer el gol. Sepanlo, no están equivocados. Esa es la real meta de este deporte. Pero cuando surja la pregunta sobre el cómo, vayan a la cabeza para entender sobre convencimientos acerca del modo en que se atraviesa una competencia más allá de lo estrictamente deportivo. Así verán este juego con muchas más vertientes para sus charlas de café.


por Matías Prado
Ex Clarín Deportes

miércoles, 15 de julio de 2015

Desanudarse (River Plate 2 vs Guarani 0)

No era un partido muy diferente a lo que venía sucediendo en River en este inicio del segundo semestre. Las cosas no sucedían con fluidez sino con vértigo. Traicionero, te invita a ir y a ir, pero en algún momento te lleva a la merma si no se dosifica el esfuerzo. Y River padeció de eso. Hasta el primer gol.

Mercado grita el primer gol
Con esa definición de Mercado con el traje de un delantero goleador que está en el momento preciso y a la hora indicada, River empezó a sentir el partido de otra manera. Sobre todo donde se origina el fútbol. Más claro y preciso, empezando por lo que se venía poniendo en duda respecto del funcionamiento del doble cinco, volvieron a situarse como en la serie ante Boca. Kranevitter sosteniendo la presión de Ponzio, dando el tucumano el puntapié para decidir hacia dónde inclinar el juego. Y casi siempre fue sobre una decisión correcta, ya que el ingreso del Pity Martínez con desequilibrio y ganas desde el banco no sólo puso sobre la mesa su potencial sino que invitó a la sociedad con Vangioni. Allí nacía lo más atractivo en manera asociativa, cosa que con Lucho González no pudo suceder, mientras que por el lado de Sánchez acompañaba con su habitual y necesaria dinámica las decisiones de los que piensan y marcan el tempo del equipo.

Y así salió del nudo River. Estaba atascado en cómo someter al rival pero no en cómo sostener su funcionamiento. Quiénes debieran solidificar este funcionamiento en Paraguay será tarea de un técnico como Gallardo que cada vez muestra mejores credenciales acerca de cómo resolver determinados problemas. El caso Alario es uno, con un muy buen partido ante la partida de Teo y un flojo nivel de Cavenaghi y la falta de un nueve de peso en el área. Además, fue el artífice con un pivoteo precioso para la corrida de Mora y su definición picándola por arriba del arquero. Cosas de crack.

Hoy River va con una serie abierta pero a su favor. Ahora el nudo está en otro lado.


por Matías Prado
 Ex Clarín Deportes

viernes, 10 de julio de 2015

Pachón, lo mas nefasto del futbol

Efraín Pachón, el responsable de TeoGate
En los últimos días, el hincha de River Plate está siendo confundido por uno de esos representantes que operan desestabilizando clubes. Los mismos que generan confusión en sus representados para provocar salidas forzadas de clubes que terminan rehenes de sus andanzas.

Pachón es otro de los legados que dejó Passarella al irse del club, junto con dos jugadores clave, Carbonero y Teo. Ambos jugadores llegaron a River luego de salidas forzadas de sus clubes en búsqueda de una oportunidad mayor. Y léase bien, una oportunidad y no un desafío. Un desafío es jugar la semifinal de una Copa Libertadores, deportiva y económicamente muy prometedora para el jugador. Una oportunidad es un contrato económicamente más interesante, en donde el representante es el principal beneficiado. Pero, vayamos a los hechos. 

Empecemos por Carbonero, un antecedente emblemático. El jugador llega a River de Arsenal con un préstamo de un año con opción de compra, gana campeonato y la Final a San Lorenzo, que lo colocaba en la Sudamericana. Sin embargo, el jugador, lejos de buscar el rédito deportivo luego del mundial, se fue del club. Si, se fue a pesar que River quiso hacer uso de la opción de compra que figuraba en el contrato -había pasado por Comisión Directiva-. Preguntarán, por qué se fue entonces? Simple, cuando D'Onofrio fue a buscar el contrato, el anexo de la opción de compra de USD400.000 no existía. 

Vayamos al problema actual, la continuidad de Teo. Gallardo había dicho al terminar el primer semestre que él no retendría a nadie que se quiera ir. El Muñeco solo admite jugadores con la cabeza en el club, al resto los aparta del plantel. Para ejemplo, sirve González Pirez.

Cuando D'Onofrio asumió la presidencia se encontró con una bomba de tiempo cuando revisó las cuentas de Teo. Desde su llegada, sólo le habían pagado $15.000. Si, pesos. Todavía faltaba pagar los USD3.500.000 por el 50% del pase junto a todas las primas y premios ganados. Pero la situación se agravó. Pachón advirtió que Passarella había acordado de palabra un pago en dólares cash a Teo todos los meses. Si, algo prohibido en la Argentina. 

D'Onofrio dió una orden clara: cumplan los compromisos asumidos por el club. Así, la Tesorería del Club fue pagando todos los compromisos, incluso haciendo esfuerzos en momentos donde había que pagar sueldos en el club y no sobraban fondos. Y, como anticipamos en Abril, River Plate se puso al día, por primera vez en muchos años, con todos los jugadores bajo todos los conceptos luego de una prolija gestión financiera. Hoy a Teo solo le resta retirar el pago de algunos premios menores producto de que estuvo fuera del país por la Copa América. "No se le debe absolutamente nada", aseguró Ballotta, el Tesorero. 

Teo con la Copa Sudamericana
"Mi ciclo en River está cumplido" fueron las palabras que dinamitaron la relación. Gallardo y D'Onofrio explotaron. El DT, fiel a sus principios, lo colgó y el Presidente dijo que le obligaría a cumplir el contrato al que le resta un año. 

Luego saltó a luz lo que estaba sucediendo. Pachón estaba negociando con dos equipos, Sporting de Lisboa y Corinthians (que ya retiró su oferta), y empezó a generar desinformación acusando a River que tenía deudas pendientes con el nueve. Se cruzó con el presidente y luego destrató a Ballotta. El Tesorero se paró de manos, como dirían en la calle, cuando le respondió "el jugador tiene derechos y obligaciones contractuales. Los derechos están al día, las obligaciones rigen hasta junio de 2016". Cuando Corinthians retiró la oferta y se vislumbraba que River no aceptaría la del Sporting, Pachón volvió sobre sus dichos y expresó que si a Teo le pagaban, continuaba en River.

La sorpresa llegó cuando Teo le comunicó al club que desplazaba a Pachón de las negociaciones y colocaba a Alberto Fochi Moreno, un abogado que está negociando el pase a Portugal que hoy se definiría. River pretende recibir USD2.000.000 por el 50% que posee y dejaría salir a un jugador que le dio mucho al club a nivel deportivo. De esta forma, Viudez ocuparía su cupo de extranjero y jugaría la semifinal contra Guaraní.

"Es una pena que existan estos personajes nefastos como Pachón, se dicen profesionales y roban contratos para llevarse a un jugador, acuerdan cosas de palabra fuera de la ley y le llenan la cabeza a figuras de la talla de Teo", lamentó uno de los que está negociando la salida del colombiano.

Sin dudas, este tipo de representantes le hacen mucho daño al fútbol en general y, sobre todo, a un club como River cuya dirigencia está haciendo innumerables esfuerzos para contentar a los jugadores mientras revierte el desastre económico que encontró. 

domingo, 5 de julio de 2015

Esta Copa no se deja (River Plate 0 vs Rosario Central 2)

Gallardo, preocupado
El inicio de un semestre cargado de competencia llena el vaso de ilusiones de triunfos. De gloria. Esa que éstos jugadores vienen cosechando desde la última era de Ramón, con las idas y venidas de jugadores correspondientes. Pero hay una que es esquiva. Así como el sistema de la Copa Sudamericana conseguida el año pasado, el de la Copa Argentina es el todo o nada. Y a River le tocó quedarse con nada.

Si hay algo que aliviana tal cosa, es haber quedado afuera con uno de los mejores equipos del primer semestre en la elite de nuestro fútbol. Este Rosario Central es una mezcla de juventud plasmada en Aguirre, Montoya y Cervi; la experiencia de Caranta, Donatti, Alvarez y Domínguez, y por último aquellos emblemas que regresaron al Canalla en una versión mejorada, léase Villagra y, especialmente, Marco Ruben.

Contra esta mezcla precisa made in Chacho Coudet perdió este River que también propuso. Propuesta contra propuesta, quizás el mejor aperitivo para la final de la Copa América entre Argentina y Chile dentro de unas horas. Porque el conjunto de Gallardo tuvo en el desequilibrio y la verticalización del Pity Martínez (del cual se espera que nos deleite con ésto en muchos más partidos), en ese despliegue y talento que tanto extrañará de Mora post Libertadores y en el aporte de Sánchez para que el partido estuviera a la par de su rival. Pero chocó contra la eficacia de Caranta, uno de los baluartes del triunfo del equipo rosarino.

Central no fue apabullante. Ni en el juego ni en el peligro brindado hacia el arco de Barovero. Pero su mérito fue saber encontrar la clave. Balanta de una larga inactividad y Vangioni en falsa escuadra respecto de su retroceso provocaron la zona liberada para que Cervi lo anticipe al colombiano y para que luego Maidana le convirtiera el penal a Ruben y que él cambió por gol. Luego el nueve rosarino se disfrazó del Milito de Racing. Todo simple y concreto. Pivotear, pase al compañero y en el área total sometimiento hacia los defensores de River. Así la cabeza en algún momento estalla, razón por la cual innecesariamente Maidana fue expulsado en el primer tiempo.

River intentó siempre buscar el empate, tanto después del primer gol como en el complemento. Central se dedicó más a esperar y aprovechar el ancho de la cancha con Montoya y Aguirre. Pero la chance de ese segundo gol no llegaba porque River no tiene en su repertorio achicarse en la desventaja, a pesar de quedarse sin su otro defensor central, Balanta, al ser expulsado. Y, cuando el partido era sufrimiento e indecisión respecto del resultado, Aguirre se deshizo de todo eso escapándose de Sánchez y metiendo desde el lado izquierdo un remate desde tres cuartos de cancha tan preciso como fantástico al segundo palo de Barovero. Golazo.

Y así se diluyó rápido esta historia para River. Como dijera su capitán ayer, son varios los frentes a los que este equipo se debe dedicar y no se pueden permitir caerse. El fútbol te da y te quita. Será que en este 2015 esta bendita copa no tenía que ser. Ya se dará.




por Matías Prado
Ex Clarín Deportes

lunes, 8 de junio de 2015

Premio por creer (Olimpo 1 vs River Plate 1)

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Pity Martínez festeja su gol
Llegar para hacer un nombre más rutilante. Ponerse la 10 por decisión del 10. Tareas con un peso específico que te lleva en un club grande al cielo o al infierno sin solución de continuidad. Al Pity Martínez le venía saliendo desde su aporte en lo colectivo. Pero faltaba su toque de distinción.

Y ese día llegó. Si de enviones anímicos se trata, qué picardía que llegue el receso. Porque el golazo convertido ante Olimpo, tomando un rebote de volea precioso desde afuera del área para dejar sin posibilidad a Champagne, podía haber sido el botón de inicio para explosión de un jugador con una riqueza técnica notable, quien probablemente se haya visto perjudicado por la flotación en distintos puestos de la cancha.

Ahora se viene un trabajo interesante para Gallardo. Así como convenció a Ponzio de que podía volver a ser el líder futbolístico del equipo, tendrá como tarea hacerle apuntar a Martínez como horizonte el jugador que era desequilibrio puro los 90 minutos como en Huracán.

Y quizás haya una propuesta superadora para elaborar. Imaginar un rendimiento en ascenso del Pity y su destreza, la velocidad y el rendimiento excelso de Mora en este semestre, cargándose más de una vez el equipo al hombro junto con la sapiencia e inteligencia de un Aimar de regreso suena a un cóctel muy tentador para vislumbrar. Pero conocemos también de la inteligencia del estratega Gallardo, quien no apurará los tiempos de nadie. Mientras tanto, en la previa al receso, hay un Pity Martínez con todo por delante. Y el gol visto es un buen síntoma.



por Matías Prado
Ex Clarín Deportes