miércoles, 13 de enero de 2016

El caso Vangioni: el Milan es el único ganador

Vangioni lleva en la piel su máximo logro como jugador
Otra vez. Un jugador seis meses antes de terminar su contrato no quiere renovarlo. Dos antecedentes, Rojas y Sánchez. Un fugado, Boyé. Una gran oportunidad, no estar disputando ninguna competición.

La historia cuenta que luego de las salidas de Rojas, Sánchez y Boyé, la Comisión Directiva de River Plate dispuso que ningún jugador sin renovar contrato viaja a la pretemporada. Lo hicieron en forma unánime. El objetivo era doble, no volver a repetir los errores del pasado como cuando a Rojas se le permitió seguir mientras negociaba y, por otra parte, que los jugadores firmen las renovaciones.

Dos de los tres la resolvieron. Por un lado Balanta firmó y por el otro Barovero acordó que no seguirá luego de junio pero seguirá jugando. Un problema personal y la fuerte presión que siente el jugador hizo que los dirigentes bajen los brazos. El problema es que Vangioni no firmó y se transformó en la primer "víctima" de ese misil que, si no se consigue el segundo objetivo, busca provocar un antecedente ejemplificador con un mensaje claro: Con River no se juega, si no firmás te colgamos.

Ambos lados de la mesa hablan bien del otro. Tanto en River como el padre de Vangioni se tiran flores y cuentan de una excelente relación. No hay temas personales pero, como dicen los anglosajones, business is business. River no quiere perder la inversión de USD 1.800.000 por el 80% del pase que pagó Passarella y Leonel quiere, lógicamente, sacar su mayor ganancia.

Durante la estadía de Leonel en River se ganó muchísimo pero también hay que recordar que los jugadores de River ganaron en cantidades proporcionales. Recibieron el 50% de los premios por obtener la Sudamericana, la Recopa, la Libertadores, la Suruga y llegar a las semis de la Sudamericana y a la final del Mundial de Clubes además del 50% de las recaudaciones de los partidos internacionales de local. Todos los logros tienen que redituarle tanto al club como al jugador en la partida de este último.


El padre de Vangioni, en conversación radial con Sebastián Srur indicó que él derivó al club italiano para que hable con River y se haga la transferencia. Es en este último punto donde radica el problema. Milan no va a pagar por algo que es gratis en seis meses y en River quieren renovar el contrato del jugador. D'Onofrio avaló que le ofrezcan un contrato de cuatro años en dólares a un jugador de 29 años de edad, algo que supera la expectativa de cualquier colega del vestuario. En River consideran que el Piri es un pilar fundamental del plantel.

En River recibieron una comunicación del Milan. No era una oferta de compra sino un mensaje indicando que iniciaban conversaciones con Vangioni para un eventual contrato a partir del 1° de Julio de 2016. A diferencia del Caso Sánchez, donde el club mexicano no lo hizo y entró en falta, el club de Milano está aprovechando la situación y es el claro ganador de esta coyuntura. Por qué? Al no tener que pagar el pase, puede subir el monto del contrato y así hacerse del jugador libre. Vangioni claramente nunca recibiría una oferta tan abultada de Milan si no fuese porque dicho club no tiene que pagar el pase a River.


Hoy la conversación está estancada. La ambiciones chocan. River quiere retenerlo para volver a ganar todo. Vangioni juega a la ruleta y ya sabe que la bala cayó en el lugar correcto. No viajó a la pretemporada y los dirigentes aseguran que no jugará hasta que termine su contrato. Mientras, el Milan observa y analiza si un jugador parado les sirve. Ellos ganan siempre. Si no renueva y juega, no pagan el pase. Si no renueva y no juega se arriesgan a que llegue bien luego de seis meses, pueden extender la negociación y pagarlo muy barato o, directamente, echarse atrás. Y si renueva, pueden cambian la relación de precios (bajarían el contrato del jugador para pagar el pase) y hacer una oferta.

La pelota está en los pies del único que sabe cómo tratarla. Estará dispuesto Vangioni a quedar parado y arriesgar su carrera?


ACTUALIZACIÓN 14 de Enero de 2016: 

Vangioni se incorporó a la pretemporada luego de acordar resignar la deuda del último año de contrato y donar el premio del mundial de clubes a la Fundación River a cambio de no ser colgado. Se estima que el primer concepto sería de USD350.000 y la donación unos USD100.000. Así el Piri no se vió obligado a renovar para irse en junio al Milan, operación por la que el club no recibirá ni un dólar.

El Presidente, al llegar a Punta del Este afirmó "dijimos que ningún jugador viajaba si no firmaba y lo estamos cumpliendo", con lo que demuestra que no puede defender la inexistencia de la renovación. 

D'Onofrio acumula más jugadores que se fueron con el pase en su poder que jugadores vendidos, una tendencia muy alarmante para el patrimonio del club.

sábado, 5 de diciembre de 2015

¿River no votó a Tinelli?

Spinoza sabe que hay traidores entre las filas Tinellistas
En lo que representó probablemente uno de los más grandes papelones en la historia de la FIFA, hubo un detalle que llamó la atención a varios y algundos dicen que esconde una desagradable sorpresa.

Tinelli, luego de hacer lobby durante mucho tiempo contaba 40 votos. Sabía que tenía todo para ganar. Sin embargo, nunca subestimó la experiencia del grondonismo.

Un imponderable en su plan se había puesto en el camino. Durante la campaña había apostado a todos pero tenía un favorito, Scioli. Se notó claro en el cierre de cara a las PASO. El PRO había tomado nota y cuando Macri se transformó en Presidente, fue Marcos Peña quien le dió el primer baño de realidad. El Presidente electo no volvería a su programa. El eufemismo? "No es la imagen que queremos dar", le dijeron. Para intentar un acercamiento, se reunió con Rodriguez Larreta y Vidal y continuamente hablaba de que él era "El Cambio". Pero ya no era lo mismo. Los clubes que lo acompañaban, por primera vez, se sintieron opositores. Pero peor aún, sintieron que podrían perder y quedar en la vereda de enfrente de quien reparte el dinero del fútbol. Del otro lado, los esperaba Angelici, el hombre de Macri en la lista opositora.

La ruleta estaba girando y no se podía detener. Con los dos candidatos puestos, todo indicaba que Macri se quería mantener equidistante. Hablaba de cambio pero su Boca votaba a Segura, quien cerró su campaña en la cancha de Boca con su presidente y candidato a la reelección por el PRO.

Sabido es que los dirigentes de River vienen del mundo privado y viven de los dividendos de sus empresas. Ninguno las colocó en un fideicomiso para buscar independencia en la gestión, como dice Macri que va a hacer. Sin embargo, ninguno esperaba que iba a llegar el momento donde una decisión las podía comprometer. Pero llegó ese momento y tuvieron que elegir.

No fue azaroso que en el momento de mayor confusión ante el empate, cuando Angelici sugiere votar a mano alzada Brito se opuso sin dudarlo. Lo hizo en forma tan inmediata que varios se miraron entre sí. Un testigo del hecho le dijo a otro "este chico sabe demasiado bien el estatuto".

Lo cierto es que una fuente del club que conoce la intimidad de las decisiones y los negocios, bajo estricta reserva, sostuvo y ratificó lo que pocos sospechan. Los empresarios no tuvieron más alternativa que traicionar a Tinelli. Un Macri dolido, con una Oficina Anticorrupción revisando el pasado puede hacer mucho daño y ninguno quiere exponer lo suyo.

Al fin de cuentas, el "Gobierno de los Gerentes" tiene sus limitaciones.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Todo al cabezón

D'Onofrio y Verón en el cierre de campaña de Tinelli en River
Tinelli hoy cerró su campaña a presidente de la AFA en el Estadio Monumental, en un acto simbólico donde se reunió una numerosa cantidad de representantes de los clubes. Del otro lado del ring, Segura hizo lo propio en Boca.

La movida de D'Onofrio representó un "pleno" al cabezón. Tinelli le había dado un trato preferencial a Scioli durante la campaña a Presidente y ganó Macri. Angelici, quien ya se presentaba ante los Tribunales como el operador de Macri en la Justicia, juega su reelección en una parada difícil aunque no imposible viendo que su oposición sigue dividida.

Pero volviendo al alineamiento de D'Onofrio, por una parte es completamente lógico y alineado a su filosofía y cercanía a las figuras que impulsan al conductor de TV. Nunca ocultó D'Onofrio que prefiere profesionalizar la AFA lejos de "los políticos de siempre". Lo mismo se nota en la cercanía a diferentes presidentes como Verón o el mismo Lammens que están haciendo lo propio en sus clubes.

Sabido es que D'Onofrio representó el desembarco del PRO en River. El equilibrio de fuerzas internas tiene un claro desbalance hacia el oficialismo que llega a la presidencia. Sin embargo, la renuncia de Angelici a la Vicepresidencia de la AFA lo acercó más de la cuenta a Tinelli. Diferenciado Angelici, D'Onofrio hoy puede dejar a River de la vereda de enfrente al poder por segunda vez. Recordemos que la última vez que pasó eso fue con Passarella. Todos sabemos cómo terminó River.

lunes, 16 de noviembre de 2015

D'Onofrio vs Sánchez

Sánchez, el segundo jugador que se va sin renovar
En los últimos días se confirmó con Sánchez lo que ya había sucedido con Rojas y pronto sucederá con Boyé. A D'Onofrio se le van los jugadores y no cuenta con una estrategia para retenerlos a tiempo, o al menos eso es lo que los hechos indican.

La situación es simple: un jugador, cualquiera sea, tiene un contrato que se vence en algún punto y es el club quien tiene que tomar la iniciativa en renovar el vínculo para que continúe jugando o se venda e ingrese más dinero al club.

El caso de Rojas debería haber sido suficiente para que los dirigentes tomen recaudos con el resto del plantel pero parece que no es así. Por qué? Expliquémoslo de forma sencilla.

Si un jugador que llegó como una apuesta pero se convirtió en clave para el equipo, titular de Selección y su contrato termina en seis meses, lo que normalmente se hace es avisarle que si no renueva, no va a la pretemporada y comienza a jugar en reserva. Esto normalmente no sucede porque está en el mejor interés del jugador continuar mostrándose jugando como titular, vistiendo la camiseta de la selección de modo de conseguir un contrato más alto luego de los seis meses. Por qué? Porque nadie quiere cortarle la carrera al jugador sino conseguir lo que es justo para el club: una buena cantidad de billetes por haberlo proyectado.

Sin embargo, tanto en el caso de Rojas (incluso luego del pedido -desoído- de Francescoli a Gallardo) como en el caso de Sánchez, River Plate dejó que los jugadores continúen vistiendo la camiseta del club durante los últimos seis meses a riesgo de perderlo todo.

Y así sucedió. Los dirigentes se volvieron a dormir, los jugadores se van y River queda a la buena voluntad de que Sánchez renueve antes a riesgo de perder la transferencia.

Pero lo más llamativo fue la reacción brabucona de un presidente que hace gala de su fervor por la institucionalidad. "Que me lo diga en la cara" espetó D'Onofrio, cual despechado al que su novia de 15 años le acaba de cortar por su compañerito con plata.

Los dirigentes deberían comenzar a tomar las riendas del club en materia de transferencias. No puede ser que los jugadores que caen en un bajón -Pisculichi, por dar un ejemplo- sean mostrados como las "grandes" renovaciones mientras los jugadores clave se van sin dejar nada. Ni a Passarella le pasaba. Y estamos hablando de uno de los dos peores presidentes de la historia.

Está muy lindo inaugurar estatuas o locales, pero River es un club de fútbol y las figuras se van sin dejar nada. Así va a ser difícil reconstruir el equipo para la Libertadores 2016.

martes, 10 de noviembre de 2015

Control del gasto y Títulos Internacionales, la fórmula del superavit en River Plate

Situación Económico Financiera 
Presentación de Jorge Brito y Andrés Ballotta 


La época negra de River Plate parece haber terminado. Atrás quedaron esos momentos en los hinchas sufríamos los resultados deportivos mientras las promesas de inferiores jugaban dos partidos bien y ya eran vendidos sin que se fueran.

Para poner en contexto lo que está logrando River hay que recordar tres situaciones para cerrar balances "superavitarios".

En 2008, Aguilar vendió un paquete de jugadores al Villarreal con una cláusula que dejaba abierta la posibilidad de cambiar alguno de los comprados por una promesa de inferiores a la que se opusieron D'Onofrio, Caselli y Ballotta como Vocales de esa Comisión Directiva, un claro antecedente de la conducta que hoy está teniendo el Club en materia económica financiera. En 2009, con el mismo fin, Aguilar le entregó como garantía a Sinteplast otro paquete de jugadores. La última y más fresca en la memoria se dió cuando Passarella colocó a Funes Mori en el balance como vendido sin siquiera presentar una oferta formal. Recordemos que los miembros de esta Comisión Directiva pidieron por nota a la Inspección General de Justicia que solicite la rectificación, que fue concedida, que clarificó que la gestión de Passarella dió déficit en su último balance. 

Andrés Ballotta, Tesorero de River Plate presentando el superávit
Hoy Jorge Brito y Andrés Ballotta presentaron a la sociedad Riverplatense lo que por entonces era una utopía, un River con todos los sueldos y premios de los jugadores al día en un club ordenado.

A qué se refiere este orden? River logró un superávit operativo de $260 millones con un superávit del ejercicio de $110 millones además de un patrimonio neto de $275 millones.

Esto no es magia, sino que se llegó a estos números sobre la base de generar recursos (abonos, el polémico "Tu Lugar en el Monumental", sponsoreos, entre otros) que explica un sutil superávit que luego es engrosado por la obtención de títulos internacionales como la Sudamericana, la Suruga, la Recopa y la Libertadores.

Con estos números, no solo sale del pozo sino que vuelve a estar por encima de la situación económica y patrimonial de Boca, según dicen los que conocen los estados contables del equipo de Angelici.

Pero lo más importante de todo es que la relación pasivo/ingresos pasó de un 130% a 70% y esta reducción de deuda bajará la carga que reperesentaban el pago de intereses sobre esas deudas. Dicho de forma simple: cuando cancelás deuda, no solo no tenés más esa deuda sino que dejás de pagar intereses de esa deuda saldada.

El desafío de los próximos años será seguir controlando que el gasto no se infle anticipando la obtención de logros deportivos. Ese fue el verdadero problema detrás de la caída de River.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Despertar (River Plate 0 vs Huracan 1)

Un gol insólito producto de la desconexión de la defensa
Cuesta imaginarlo, pero sucede. Es como en nuestra vida de todos los días, que no podés entender cómo a veces alguien pasa de blanco a negro, sin importar en cuánto tiempo hizo el traspaso. River hasta hace no mucho deslumbraba por su juego, ayer nomás maquillaba sus falencias con presencia y prepotencia. Contra Huracán quedó expuesto de todas sus carencias.

Es cierto que hay circunstancias individuales que en determinados casos reviven una historia. También es fácil recurrir a los ausentes como ese ensamble que no está en este equipo para unir las partes resquebrajadas. Maidana con Funes Mori eran Batman y Robin, una defensa inquebrantable que hoy no encuentra su recomposición. Porque ni Balanta volvió a adueñarse de su puesto ni la juventud de Mammanna trajo la salvación. Y sobre todo si eso se potencia con rendimientos de jugadores que supieron estar en la cresta del fútbol argentino y hoy no coordina movimientos. El gol de Espinoza, ese golpe sobre la mesa que Huracán estaba mereciendo dar, llega no sólo por una carambola. Es una lectura de carencias. El pase hacia un espacio muy vacío por falta de posicionamiento sumado a un cruce que por defecto y por apuros favorecía y no dejaba opción más que el perfil hábil de Casco. Y allí estuvo el volante del Globo para bloquear a Barovero y marcar diferencia.

Mientras tanto, a River le faltaban sociedades para construir hacia delante. Así como en su momento el contexto hacía prescindir de Ponzio, el rosarino es ese engranaje de conexión. Porque su experiencia esconde bajo la alfombra defectos con sus carajeadas y su panorama de juego. Es menester que jueguen todos conectados. Por eso, y más allá de su situación apremiante en el torneo doméstico, no deja de ser significante al por mayor el rendimiento de Vismara, amo y señor del mediocampo ayer. Pero la foto muestra que se está abierto por demás sin influir en absoluto. Tabaré Viudez puede dar fe.

Y esa falta de liderazgo recién Lucho sobre el final se encargó de plasmarlo en una situación de juego neto, que tuvo el plus de ser un mano a mano con Marcos Díaz que Casco y Saviola no supieron resolver en conjunto. River necesitó de 80 minutos para que su confianza le haga imponer supremacía constructiva por sobre los de Domínguez. Pero fue tan sólo eso, un instante.

Como siempre, nada está dicho. River se acostumbró el último tiempo a no ceder ningún torneo y a ganar gran parte de todo lo que afrontó. Pero hoy necesita despertar a una realidad que lo deja sin respuestas sin futbolísticas ni anímicas. Es necesario.

 
 
por Matías Prado
Ex Clarín Deportes

jueves, 29 de octubre de 2015

Dale gracias (Chapecoense 2 vs River Plate 1)



Sánchez, Carlos Sánchez, River Plate, River, Chapecoense,
Sánchez grita el gol

Hay teorías que en el fútbol se derriban, como la de que el débil está perdido en la previa. Nadie gana antes del pitazo inicial en un partido. Los recursos del más débil fueron demasiado para un River que sólo tiene que atinar a agradecer estar en semifinales de la copa Sudamericana.

Porque el conjunto de Gallardo dependió de rendimientos individuales, el de equipo se queda en la columna del debe. Con tan solo una variante respecto del partido de ida, cambiaron las formas pero no el fondo de la cuestión que es que no hay un nexo vinculante para que el equipo encuentre fluidez. Está bien que Ponzio sea el que lidere la presión hacia adelante desde un eje central, pero el paso siguiente es buscar conexiones rápidas con Pisculichi o Sánchez; por el contrario se vio mucha distancia como para que Cléber Santana sea dueño del mediocampo y dejar expuesto en la marca a Kranevitter, sin contar además el poco abastecimiento a Mora y Driussi dedicados más a la lucha. Sin embargo, dinámica y precisión cuasi una semana atrás le dieron ese gol con gusto a oxígeno en la serie. Centro-pase teledirigible de Pisculichi, Sánchez tocando y llegando para marcar, porque siempre es mejor llegar que estar, contradiciendo casi descaradamente la letra del hermoso tema de Spinetta Jade. A pesar de todo, dale gracias a ese rapto de lucidez. Quizás, uno de los pocos.

River ha sabido en estos tiempos de cosechas cómo también cuidarlo en la adversidad, en situaciones apremiantes. En Brasil esta vez perdió esa batalla. No sólo que Mercado y Casco no gravitaron en ataque con su voracidad ofensiva, sino que en defensa fueron sometidos en gran parte del tiempo por Ananias y por Maranhao. Y hasta incluso con el apoyo de los laterales del conjunto brasileño, como el primer gol de Rangel con el gran desborde y centro de Dener. Lo de los centrales no fue la excepción. Rangel les tomó el tiempo a Maidana y Balanta y siempre ganó por anticipación, de espalda para pivotear o cortando entre las espaldas de ambos. El segundo gol de los de Ferreira dio muestra de que las clavijas estaban lo más floja que se podía estar. La fragilidad del colombiano para que Thiego le ganara en ese cabezazo al centro del área chica, donde el 2 se olvidó de quizás el delantero más peligroso de la noche.

No se podía progresar. Entonces a sostener. Y en ese rubro Barovero se calzó en parte el traje de cumplir a rajatabla con la premisa, con la salvada nuevamente ante Rangel, y además tomando la postura de congelar los momento de mayor acoso del Chapecoense. A eso dale gracias, como también a la falta de eficacia de Neto para no errarle a tres metros de la línea de gol o de Thiago Luis para que no tuvo la frialdad suficiente para enfocarse bien en ese cabezazo que, de pique al suelo y ante un Barovero rendido, pegó en el travesaño.

Se terminó la serie. Modesta alegría. Nada de exacerbar esta historia. Había conciencia de que el trámite fue más de lo que se esperaba. Bien valía para el Chapecoense el túnel con aplausos como recibieron los Pumas en el mundial.
 
 
por Matías Prado
Ex Clarín Deportes