lunes, 31 de agosto de 2015

Todo Cambia (River Plate 1 vs Huracán 1)

Reacomodamiento de piezas. Involución. Los cambios de nombres provocan efectos inevitables en esta transición. Y el más notorio de ellos radica en su funcionamiento y coordinación.

Más allá de que en materia de atrevimientos a la hora de salir jugando, el cambio de Balanta por el ido Funes Mori marca una diferencia desde la confianza. El colombiano sufre de ese déficit. No se lo ve con la misma firmeza y seguridad que tenía antes de que el mellizo le arrebatara su lugar. Ni siquiera tener a un excelso Maidana hoy al lado, más allá de su participación fallida en el empate de Montenegro, logra acomodarlo. Y a eso sumado que Huracán encontró la manera de hacer mejor daño por su zona con el peligro latente que implica Ábila.

Pity, Pity Martínez, Gol, River, Huracan, Torneo Local, Camiseta Suplente nueva,En un mediocampo donde Sánchez sigue siendo el mismo todoterreno que ya nos tiene acostumbrado, llegando hasta instancias límites como la victoria parcial, es donde los mecanismos más se recienten. River deberá empezar desde ahora el duelo por Kranevitter aunque el tucumano se vaya recién el año que viene. El hoy convocado a la selección de vuelta en su plenitud resalta al equipo con su presencia y lo expone en su ausencia. Porque Lucho González, jugador exquisito vale la aclaración, no encuentra aún su mejor forma. Más allá de ser parte en el primer tiempo del partido de un rendimiento muy bueno de los de Gallardo, cuando el funcionamiento decrece y se precisa de la claridad que el volante debe aportar, esa virtud brilla por su ausencia. Y como en un efecto contagio, Ponzio también se vio afectado por ésto.

Y en la zona de promesas como lo es la delantera, se presume un horizonte más claro con Alario acompañando a Mora. Más parecido por sus características al trabajo sucio que realizaban en cancha Teo o Cavenaghi, el ex Colón además entiende desde su juego los momentos de asociarse y cuando oler sangre por su posición en la cancha en comparación con Viudez, a quien su aparición con inteligencia por la Libertadores ante Guaraní no se condice con este momento.

Gallardo habló de no hacer la plancha en la semana. Señal para que reaccionen los que en esta transición aún no tienen nada garantizado.


Por Matías Prado
Ex Clarín Deportes

sábado, 29 de agosto de 2015

River lanza moratoria y aumenta la cuota

En los últimos días, sin hinchas disfrazados de superhéroes, se aprobó el presupuesto sin votos en contra y con solo 6 abstenciones. Mientras a muchos se les caía la baba con tres Copas sobre la mesa y levantaban la mano, los miembos del oficialismo parece que olvidaron leer lo que aprobaban.

En un club acostumbrado a que el déficit operativo y los negociados provocaban venta de jugadores a granel para solventar un déficit galopante que terminó hundiendo al fútbol profesional, la Administración D'Onofrio claramente puso todo al servicio del Fútbol. En lo que va del año, por ejemplo, ya pagó $50.000.000 en premios a los jugadores en tiempo y forma. Sin embargo, con los logros la crítica constructiva desapareció ahogada por el facilismo de "no puedo oponerme y parecer un antiRiver" como confiesan algunos opositores.

Dentro del presupuesto, hay cinco puntos -cuanto menos- que son cuestionables y la oposición levantó la voz para marcarlos:

Un dólar promedio de $10.89, por demás irreal aunque políticamente correcto. Es claro que el oficialismo no puede plantear que va a haber una devaluación, sobre todo en un club que depende en buena parte de Fútbol para Todos ($61.200.000). Este dato, individualmente, puede dejar pintado todo el resto del presupuesto y fue por eso que Massip irónizó sobre el Dólar D'Onofrio cuando tomó la palabra. 

Además, Planea una moratoria para recuperar 2.000 socios que no podrán acceder a Tu Lugar en el Monumental -cuestionado por Maffeo, otro opositor- con lo cual lo único que se les ofrece es, paradójicamente, pagar. No van a poder ir a ningún partido, salvo que tengan la suerte de conseguir una entrada de remanente compitiendo contra los socios con cuota al día y Somos River.

Si hablamos de Somos River, el presupuesto plantea recaudar $33.500.000, un dato por demás optimista si se tiene en cuenta que prometieron para 2014 recaudar $22.000.000 y Marketing recaudó $3.000.000 menos que lo que prometió siendo la única área que falló en su proyecto principal. "Deberían recaudar 3 veces lo que recaudan" confesó un alto dirigente del club mientras que un opositor dijo que "no es sustentable ese invento porque cuando vuelvan los visitantes, no les van a poder vender ni una entrada y se desmorona todo".

Lo que llama poderosamente la atención es la política de compra-venta de jugadores: plantea vender jugadores por USD5.0000.0000 netos (algo así como USD7.000.000) y comprar por USD3.000.000, o sea vender más que lo que se compre. Sobresale este dato en medio del texto porque si se tiene en cuenta que se presupuestó vender a Kranevitter y se sorprendieron con la venta de Funes Mori -quien quedaba libre en algunos meses-, según el presupuesto River ya recibirá más de lo presupuestado (USD13.000.000) y no debería vender ningún otro jugador. Con estos números y el superávit, la oposición podría, tranquilamente, exigir que no se venda más y se arme un gran equipo para volver a ganar la Copa Libertadores en 2016.

Por último, en lo que impacta en el bolsillo del socio se destaca el aumento de la cuota social sobre la base de la paritaria de UTEDyC (30% en el último año) que, por primera vez en mucho tiempo, buscan vincularla al pago de sueldos. Cómo es esto? La recaudación de cuotas sociales procuran que paguen los sueldos del personal. Esto es, hoy River tiene un gasto mensual de $15.000.000 para pago de salarios mientras recibe más de $14.000.000 por mes. Con este, sería el tercer aumento de las cuotas sociales en la era D'Onofrio que recibió al Socio Simple con una cuota de $140 y hoy tendrá una cuota de $270 más el costo anual de Tu Lugar en el Monumental, un abono compulsivo antiestatutario.

En este punto, la oposición fue al hueso. Teniendo en cuenta que se está cerrando el balance 2014-2015 con superávit, pidió no aumentar la cuota o suspender Tu Lugar en el Monumental.


Al final de la discusión, el presupuesto arrojó un dato político: la oposición no se opuso. Solo se limitó a marcar las debilidades del oficialismo sin poner trabas a la administración en lo que fue un gesto político significativo.


¿Cómo impacta en el bolsillo?

Precios de las Cuotas de River desde Septiembre
Socio Pleno $365
Socio Simple $270
Menor Pleno $225
Menor Simple $130
Infantil $70
Adherente $215


Moratoria 
De acuerdo a la deuda serán las cuotas a pagar y si abonan gastos administrativos de la siguiente forma:
Hasta 6 meses de deuda: 3 cuotas sin gastos administrativos.
Entre 7 y 12 meses de deuda: 5 cuotas sin gastos administrativos.
Entre 13 y 18 meses de deuda: 8 cuotas con gastos administrativos.
Entre 19 y 24 meses de deuda: 10 cuotas con gastos administrativos.
Más de 25 meses de deuda: 16 cuotas con gastos administrativos.

Esto podrá ser abonado en efectivo o con tarjetas de crédito entre 6 y 12 cuotas pero con la obligación de adherirse al débito automático.
Vigencia: 

Tu Lugar en el Monumental 
Aún sin precisiones.

martes, 18 de agosto de 2015

Un experimento fallido (River Plate 0 vs San Martìn de San Juan 1)

Barovero y Ponzio con la Libertadores y la Suruga
16 de marzo del 2015. Fecha 5 de este torneo extra large. River, en un comienzo de año que resultaba un tanto tumultuoso, visitaba el Viaducto para jugar contra Arsenal, partido que terminaría empatado 3 a 3 luego de ir durante los 90 minutos en desventaja. En ese primer tiempo se vio marcadamente a Ponzio posicionado entre los centrales como líbero, aquella vez Pezzella y Funes Mori, y una falla sistemática de cortar el nexo para la transición defensa-ataque, quedando un equipo largo con Sánchez y Mayada lanzados hacia adelante y dejando en el debe el retroceso.

17 de agosto del 2015. 154 días después. Fecha 20. Otra vez se repite la fórmula. Cambió uno de los laderos, Maidana por Pezzella que ya no está en el club. Cambió el sentido de la idea, porque no existía el problema del lanzamiento al ataque de Sánchez titular, porque había un escollo previo supremo llamado Kranevitter; y además, se precisaba de soltar a los laterales para sumar volumen en el mediocampo para pensar en la ofensiva ante la falta de una referencia precisa. Saviola hoy no cumple para nada con esos requerimientos futbolísticos. Pero las fallas retornaron, en distinta versión.

Ponzio se destacó entre tantos partidos por su presión en la serie ante Boca hacia adelante, para recuperar rápido el balón secundado por Kranevitter, para después ser puesto al servicio de los delanteros desequilibrantes de turno. Con su retroceso, River careció de claridad y orden para el armado del juego ofensivo. La apuesta durante todo el encuentro fue apostar al desequilibrio del Pity Martínez quien tuvo quizás su mejor versión desde su llegada a la entidad de Nuñez. Aún en ese vértigo, River tenía ahí sus mejores cartas pero sin esa visión de un organizador.

A ésto se le suma que Ponzio no brindó esa salida clara que su estilo de juego genera. Pero en gran medida por los méritos ajenos. Pumpido y Figueroa sumado a Navarro tapaban receptores y asfixiaban ese intento haciendo que todo camine al límite del precipicio. La disponibilidad física ante tanto viaje de River fue un factor que le sumó a favor a los dirigidos por Carlos Mayor.

Finalmente, la mañas que expone Ponzio para su puesto habitual que hicieron cambiarle la cara a su estado en el plantel están en la misma proporción de las que carece como defensor. Nunca haber impuesto la presencia al borde del área grande para que Figueroa no pudiera prosperar en su avance facilitó que en un rebote encontrara a Pumpido en favor de la jugada para marcar el único gol del partido. No fue el único responsable de dicha situación, pero sí quizás lo más visible.

Los libretos eran cosa repetida. River, con un hombre más, intentando penetrar una defensa en la cual Mattia y Ledesma fueron baluartes. Y San Martín jugándose a que una contra le diera un mayor alivio. Los de San Juan se llevaron un premio importante por haber sabido leer el encuentro y exponer a su rival en el desorden.

Está más que claro, los rasgos humanos están presentes en este cuerpo técnico. Se puede fallar una idea alguna vez




Por Matías Prado
Ex Clarìn Deportes

viernes, 7 de agosto de 2015

River Campeón de América!

Mora con la Copa Libertadores
De la casi nada al todo. Administrar los recursos que fueron negativos, desde los de allá en el tiempo hasta los más recientes, para transformarlos en virtud. Todo empieza en la cabeza, y qué mejor si esa cabeza goza de una excelsa inteligencia.

Entender los momentos. Comprender que la segunda fase se pasaba a los tumbos o nada, más allá de depender de otra historia que ocurría a miles de kilómetros del Monumental. Que los tiempos de corregir y enderezar la nave enérgicamente iban a ser otros, que había que llegar hasta ahí, con el último aliento si fuera preciso. Y eso terminó sucediendo.

Llegar como el último de todos a la serie más esperada. Rememorar una historia que seis meses atrás le había sido favorable. Pero esta vez eran contextos distintos. Más de una vez aquí hemos afirmado que el fútbol es un deporte de momentos, y lo ratificamos. Aunque los momentos luchan contra los entendimientos, y River brindó la lucha futbolística que había que dejar plasmada para desbarrancar a un Boca en alza. Las locuras de desbarrancar incluso aquello que concierne a lo exterior a los límites del terreno de juego, con consecuencias detestables. El beneficio fue tener a alguien manejando la situación como en sus mejores épocas de futbolista, con una capacidad de mando admirable.

Luego Cruzeiro. Sacarse la rabia contenida de aquello sucedido en la Bombonera, pero a la vez eso jugando con un efecto boomerang. Ir a Belo Horizonte a dejar lo sucedido de lado y refocalizar a sus dirigidos nuevamente de cara al final del camino. Nunca mejor resuelto el problema por la velocidad en la que no solamente se revierte la serie, sino en la que se despedaza la cabeza de Cruzeiro en mil partes.

Un mes y medio de descanso. Jugadores que se fueron, algunos muy valiosos. Otros que llegaron, algunos con la etiqueta de ídolos, para aportar de cara a la gloria. Saber ubicar a cada uno en su rol era la tarea, y hacer saber de la importancia del colectivo que impregna de real valor a cada integrante. En el Monumental, históricos ya como Mercado y Mora llevando la historia contra Guaraní a Paraguay a favor, y allá la aparición de un mil pulmones como Alario para resolver tras delicia de Viudez el pase a la final, más allá de alguna inquietud vivida.

Finalmente Tigres. Ese que dictaminó en parte la historia a favor de River en parte para llegar hasta al fin del recorrido en busca de aquello que hacía 19 años le era esquivo a la entidad de Nuñez. Nada que resolver en México, el partido era un manojo de nervios dentro de una mitad de cancha irresoluta para ambos lados. La clave era arrojar claridad para no repetir la experiencia. Y el mensaje llegó claro como la parte blanca de la camiseta. La zona explotada bajo el modo Vangioni-Bertolo era inmanejable para Damm y Jiménez. La velocidad y desequilibrio eran más para un alemán que no retrocedía con la marca y para un defensor que se le tornaba difícil controlarlos. Así apareció nuevamente Vangioni, que hizo todo lo bien que en México no, para arriesgarse al desequilibrio para luego tirar ese centro/pase brillante para que nuevamente el todo terreno Alario encienda ese grito de euforia a quienes estaban en cancha y a medio país. El primer tiempo se moría, y Tigres lamentó no haber podido neutralizar la zona. Y eso le pegó en el complemento, porque más allá de pararse más adelante en el campo le resultó imposible, como a tantos otros rivales, resquebrajar a un River que si hay algo en lo que se destaca es en su solidaridad. Cualidades que se ven, se perciben, y se nota que fueron bien aprehendidas. Para muestra basta un botón, si no, ver cómo el capitán, relegado por cuestiones de rendimiento pero con la posibilidad de irse dejando la imagen de ganador, no fue en busca de la foto personal. Dejó que Sánchez termine lo que el mismo uruguayo había comenzado. 2 a 0, el alivio y la felicidad aún mayor. Por último, apostar a la contra con el ingreso de un ligero como Driussi, y por añadidura pelotas paradas para su aprovechamiento. Allí va Pisculichi, que del ostracismo por su merma en el nivel para contribuir a la causa. Hay magia que no se pierde, y ese corner a la cabeza de Funes Mori lo demuestra. 3 a 0. Eran cuestión de que el árbitro terminara a los 90 minutos lo que ya era sentencia, y felicidad suprema para aquel que tiene motivos suficientes para tenerla.

El que pone la cara, el que se para adelante de todos y se hace cargo y responsable. El que no sólo encabeza a un cuerpo técnico que planifica una estrategia de cara a cualquier partido y que en el mismo se encarga de impartir las órdenes desde el banco. No, no se trata sólo de eso, sino que además te convence que es la mejor decisión. Hasta incluso cuando ésta pueda incluir dejar afuera al ídolo que todos querían volver a ver. El manual de cómo ser un líder positivo, que en tan poco tiempo logro tanto, lleva la firma de Marcelo Gallardo.




por Matías Prado
Ex Clarín Deportes

martes, 4 de agosto de 2015

La economía al servicio del fútbol

En las horas previas de la Final de la Libertadores, todos hablan de lo importante que fue tal o cual jugador, de lo clave que fue Gallardo para potenciar un plantel campeón que heredó de Ramón y como acertó con los refuerzos que pidió. Todos piensan en la pelota, el césped y el resultado.

Sin embargo, para que todo esto sea hoy una realidad, hubo un equipo que trabajó durante meses, tanto con los números como con los jugadores. Jorge Brito y Andrés Ballotta formaron un tándem con sólidos profesionales y un respaldo absoluto de D'Onofrio. Fueron éstos quienes al asumir tuvieron que enfrentar siete meses de atraso en el pago de las primas a los jugadores. Sin tiempo, no había forma de tener buenas noticias.

Y, recién llegado, D'Onofrio le transmitió al plantel en la pretemporada de Tandil que "los aguanten". Cavenaghi tomó la posta y se sumó al pedido. No era solo una solicitud de prórroga. Mediante una reingeniería financiera apelando a la confianza en un banquero como interlocutor, los bancos de primera línea respondieron y el plantel en diciembre de 2014, tenía una deuda de solo dos meses de primas con todos los premios al día.

La dirigencia cumplió su palabra y para mayo de este año los jugadores no solo tenían los premios al día sino, por primera vez en muchísimos años, también las primas. Mientras, los jugadores respondían con campeonato y Copas para una dirigencia que respondía en sus billeteras y las arcas del club comenzaban a sanearse. La deuda con la AFA pasó de $220.000.000 a $100.000.000, con el gigantesco costo financiero en un período anárquico luego de la muerte de Grondona. Y solo se bajó a la mitad porque quisieron sostener el plantel de Ramón e intentar reforzarlo con los pedidos de Gallardo. Vendieron por $50.000.000 y compraron por $120.000.000.

A pesar de lo antedicho, River Plate anunció el jueves que tendrá un balance con un superávit de $40.000.000 siendo que había proyectado $17.000.000, un dato no solo positivos sino inédito por lo genuino. Por qué "por lo genuino"? Porque no se vendió ningún paquete de jugadores a último momento como hacía Aguilar ni se puso como vendido ningún jugador del plantel apelando a una oferta inexistente como hacía Passarella.

Pero volvamos al día de hoy, a ese día en que todos estamos tan ansiosos por la Final. Hoy los jugadores de River saben que no tienen ninguna preocupación más allá de los 90 minutos, que la nueva administración hace tiempo les responde como tiene que hacerlo y cumple con su palabra como promete.

Jugar una final de Libertadores no sólo tiene que ver con la gloria sino con que los jugadores sientan que se matan por una camiseta de un club cuyos dirigentes responden como tienen que responder: pagando.

jueves, 30 de julio de 2015

Nos conocemos bien (Tigres 0 vs River Plate 0)

Maidana, la figura, figura, final, libertadores, copa, River, River Plate, Tigres, 2015
Maidana, la figura del partido
8 de abril del 2015. Tan solo 112 días después de su último enfrentamiento, con realidades futbolísticas. Tanto en nombres como en su consolidación dentro de la Copa Libertadores. Tigres y River, con un conocimiento previo del otro, llegaron al partido de ida de la final en un estado constante de alza. Y con los recaudos suficientes a tener en cuenta.

Tigres desde la faceta defensiva se encontraba con algo totalmente distinto a Teo. De una cuestión más servida que privilegiaba el colombiano para poder desarrollar su juego, Alario se mueve dentro del terreno fangoso y quizás fue su arma más inquietante sin haber tenido situaciones de riesgo ante Guzmán. Fue con lo único novedoso desde lo individual, porque a Mora ya lo conocía. El uruguayo había sido su peor pesadilla. Y esta vez, quizás afectado por alguna molestia física, se estancó sobre todo en el sector derecho de la cancha y se perdió en la nebulosa propuesta por Juninho y Torres Nilo. Misma suerte corrieron Sánchez y Tabaré Viudez, y Bertolo y Pity Martínez cuando entraron, más allá de que daban indicio de una frescura interesante que duró un suspiro. Todos sufrieron siempre de la marca mayoritaria de los de amarillo, comandada por Pizarro y Arévalo Ríos.

La mitad de la cancha se vieron cuestiones desde lo novedosas hasta las más lógicas. A falta de aquel Pisculichi, Tigres sabía que el indicado para marcar el ritmo de juego en River es Ponzio. Y el conjunto mexicano fue inteligente para mantenerlo preocupado en dos ámbitos, ya que no le dejaba margen de maniobra con la pelota en su poder y además en la preocupación de un Arévalo Ríos extrañamente tan lanzado al ataque acompañando las segundas jugadas, como aquel encuentro en el que marcó el 1 a 0 con un remate desde la medialuna tras captar un rebote. Así fue como más de una vez el uruguayo se encontró en situación favorable hacia el arco de Barovero. En contrapunto a todo ésto, el equipo mexicano nunca supo cómo contrarrestar a Kranevitter. De vuelta en ese nivel sublime que nos encanta a todos, el tucumano llega hasta el punto de ridiculizar a sus rivales por lo fácil que realiza un robo del balón. No le hace falta ningún arma, sólo basta con su jerarquía. Sobis soñará con él y con que no tenga éste nivel dentro de siete días.Y a eso, el plus de no equivocarse en ese necesario primer pase claro.

River tenía también alguina referencia del ataque de Tigres. Alvarez situado por izquierda tenía la misión de intimidar la subida de Mercado al ataque dejando un posible espacio para ser explotado. Logró parte de su trabajo, porque se vio un lateral bastante contenido. Pero no llegó nunca a desnivelarlo, a tal punto que el juego se inclinaba más que nada por la zona de Damm, este alémán de 22 años que se sumó a Tigres y que parecía al inicio hacerlo pasar un mal momento a Vangioni. Y no fue tan así. Por último, la estrella estrellada contra el frontón Maidana. Casi al mismo nivel que Sobis con Kranevitter, Gignac no tuvo nunca nada que hacer ante el primer marcador central de River de un excelso nivel demostrado tanto en este partido como en la serie con Guaraní, aquella con Boca con Calleri primero y Osvaldo después, y varios etcéteras más. Parte vital.

Esperado. De experiencias vive el hombre. Quisieron, pero no supieron cómo al saber mucho del otro. Nadie produjo en 90 minutos un efecto de dominio absoluto. Temores de conocer las virtudes ajenas y de exponer las debilidades. En siete días, ante éste estado de paridad, la clave estará en quién rompa ese molde de conocimiento previo


por Matías Prado
Ex Clarín Deportes

miércoles, 22 de julio de 2015

Una psicologia eficaz (Guarani 1 vs River Plate 1)

abrazo del alma, abrazo, cavenaghi llorando, cavegol llorando, River finalista, Copa Libertadores, 2015,
El abrazo de todo el mundo riverplatense
Cómo pasar la zona de grupos pidiendo permiso hasta llegar a estar en una final de Copa Libertadores en 19 años. Título muy largo para un único equipo que coincide con estos datos de los que aún sobrevive en esta competencia, River. La tendencia sería analizar todo desde los merecimientos futbolísticis, pero claro, sería redundante. River jugará el 29 de julio y el 5 de agosto la final porque en las instancias post zona de grupos demostró en cancha haber sido más que cualquiera de sus rivales.

Entonces desde dónde queda arrancar. Y las maravillas del cuerpo humano nos lleva a arrancar de la cabeza. Fortalezas, superación de debilidades futbolísticas y de las otras, pertenencia e identidad, inteligencia para imponerse. Y, la conducción de algo más que un entrenador. Un líder que enseña. Un líder que da el paso al frente para hacerse cargo de su grupo para guiarlo no sólo al éxito de un resultado, sino al de dejar en claro por qué se llega a tal cosa.

Y termina siendo así porque el conjunto brinda variantes de acuerdo a la circunstancia. Ante Guaraní en Paraguay no fue la excepción. A priori porque ante el rendimiento ante Rafaela, Gallardo no se abruma por el qué dirán sino que acude a lo que también le dio dividendos en la ida, con la exclusión de Ponzio por suspensión. Señales de confianza para un equipo que sabe cómo retribuir.

Las ausencias modifican pequeñas cosas respecto de lo habitual hoy por hoy. Y transforman en muy grandes otras. Son contados los días para que Kranevitter jugando así forme parte del grupo de la selección nacional. Rememorando su mejor versión del año pasado, fue quien dictó desde dónde se apretaba a Guaraní, con presión, corte y pase seguro. Hasta brilló más cuando un falto de ritmo Lucho se paró más adelante y dejó la zona crítica del mediocampo bajo el absoluto reinado del tucumano.

Pero si hablamos del conjunto, un Kranevitter ubicado en la cueva tuvo el respaldo de un Maidana quien fue el único de la defensa que mejor pudo controlar a un incontrolable Santander. Cubriendo la zona de Mercado al haber quedado amonestado tan temprano, fue el eje de la resistencia junto a Barovero hasta el gol de Fernández.

Tiempos en los que el mundo caía sobre las cabezas cuan publicidad televisiva. Las urgencias de Guaraní parecían lograr sucumbir lo conseguido en el Monumental. Pero también llegaron los tiempos de sacar a relucir destrezas individuales en pos del objetivo. Quite del mejor (Kranevitter), taco del ídolo (Cavenaghi), pase del manual del que sabe todo del made in Gallardo (Tabaré Viudez) y una definición a la altura de la circunstancia de quien entendió qué su juventud es suficiente como aporte a la causa (Alario). Definición asegurada.

Por los pasillos de la vida diaria aún se sigue murmurándola a la psicología. Un argumento para salir del paso como el de que todo es sencillo, pase al compañero y hacer el gol. Sepanlo, no están equivocados. Esa es la real meta de este deporte. Pero cuando surja la pregunta sobre el cómo, vayan a la cabeza para entender sobre convencimientos acerca del modo en que se atraviesa una competencia más allá de lo estrictamente deportivo. Así verán este juego con muchas más vertientes para sus charlas de café.


por Matías Prado
Ex Clarín Deportes