Allá por mayo ya adelantábamos que había muchos socios descontentos con el Abono Antiestatutario y que comenzaban a asesorarse y hacer presentaciones legales (Caso Couso).
De ese momento a esta parte algo cambió radicalmente: el Abono perdió completamente su sustento teórico. En un principio era para evitar el canje, reordenar el estadio y poder agrupar a los socios por grupo familiar y, obviamente para evitar la reventa. Todo esto, bajo el presupuesto de que el número de socios era tal que bastaba para llenar el Monumental.
La realidad se llevó por delante a la teoría. El canje por partido se transformó en un canje semestral arancelado (abono), se reordenó el estadio por semestre pero no se pudo evitar la reventa. Lo peor de todo es que el presupuesto de que los socios llenaban el estadio, terminó siendo falso y el Club comenzó a vender entradas durante el primer semestre, incluso cuando había socios sin poder asistir y, para completar la falsedad de lo dicho, en este segundo semestre, se abrió la inscripción a nuevos socios quienes sólo tuvieron unos minutos para sacar su abono.
¿El resultado? Socios viejos y nuevos sin la posibilidad de ver a River y con la obligación de esperar a que el Club venda entradas para probar suerte o terminar en la reventa, siendo socios. Por más marketinero que suene "Tu Lugar en el Monumental", tiene un resultado muy similar al de Passarella aunque en menor magnitud.
Volvió el negocio de la reventa de entradas |
Frente a esto, Kiper, abogado y ex candidato a Presidente, ofreció a asesorar gratuita y desinteresadamente a los socios y darles una herramienta para defender el derecho impreso en el Artículo 25 del Estatuto del Club porque, como dice quien hizo una digna elección, "Los derechos que no se defienden, se pierden". A esta movida, que Kiper asegura que no tiene intencionalidad política, se sumó Marcelo Parrilli, un renombrado abogado confeso fanático de River.
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