lunes, 16 de noviembre de 2015

D'Onofrio vs Sánchez

Sánchez, el segundo jugador que se va sin renovar
En los últimos días se confirmó con Sánchez lo que ya había sucedido con Rojas y pronto sucederá con Boyé. A D'Onofrio se le van los jugadores y no cuenta con una estrategia para retenerlos a tiempo, o al menos eso es lo que los hechos indican.

La situación es simple: un jugador, cualquiera sea, tiene un contrato que se vence en algún punto y es el club quien tiene que tomar la iniciativa en renovar el vínculo para que continúe jugando o se venda e ingrese más dinero al club.

El caso de Rojas debería haber sido suficiente para que los dirigentes tomen recaudos con el resto del plantel pero parece que no es así. Por qué? Expliquémoslo de forma sencilla.

Si un jugador que llegó como una apuesta pero se convirtió en clave para el equipo, titular de Selección y su contrato termina en seis meses, lo que normalmente se hace es avisarle que si no renueva, no va a la pretemporada y comienza a jugar en reserva. Esto normalmente no sucede porque está en el mejor interés del jugador continuar mostrándose jugando como titular, vistiendo la camiseta de la selección de modo de conseguir un contrato más alto luego de los seis meses. Por qué? Porque nadie quiere cortarle la carrera al jugador sino conseguir lo que es justo para el club: una buena cantidad de billetes por haberlo proyectado.

Sin embargo, tanto en el caso de Rojas (incluso luego del pedido -desoído- de Francescoli a Gallardo) como en el caso de Sánchez, River Plate dejó que los jugadores continúen vistiendo la camiseta del club durante los últimos seis meses a riesgo de perderlo todo.

Y así sucedió. Los dirigentes se volvieron a dormir, los jugadores se van y River queda a la buena voluntad de que Sánchez renueve antes a riesgo de perder la transferencia.

Pero lo más llamativo fue la reacción brabucona de un presidente que hace gala de su fervor por la institucionalidad. "Que me lo diga en la cara" espetó D'Onofrio, cual despechado al que su novia de 15 años le acaba de cortar por su compañerito con plata.

Los dirigentes deberían comenzar a tomar las riendas del club en materia de transferencias. No puede ser que los jugadores que caen en un bajón -Pisculichi, por dar un ejemplo- sean mostrados como las "grandes" renovaciones mientras los jugadores clave se van sin dejar nada. Ni a Passarella le pasaba. Y estamos hablando de uno de los dos peores presidentes de la historia.

Está muy lindo inaugurar estatuas o locales, pero River es un club de fútbol y las figuras se van sin dejar nada. Así va a ser difícil reconstruir el equipo para la Libertadores 2016.

4 comentarios :

Hernan Quiroga dijo...

Para mi era prioritario ganar la libertadores.
Uds son unos pelotudos

Hernan Quiroga dijo...

Para mi era prioritario ganar la libertadores.
Uds son unos pelotudos

Pedro Parente dijo...

Que ganas de generar algo negativo en la gente que solo tiene q sacarse el sombrero ante una dirigencia de lujo como la que tenemos. Parecen bosteros, seguro votan a macri !

Pedro Parente dijo...

Que ganas de generar algo negativo en la gente que solo tiene q sacarse el sombrero ante una dirigencia de lujo como la que tenemos. Parecen bosteros, seguro votan a macri !