Ahora bien, todo no es sentimiento en Mendoza, también es acción. Y por eso es que los mendocinos se agolparon esta tarde para ver a sus colores esperando ver buen fútbol y mejor espectáculo. (A esta altura estarás pensando "¿qué diablos tiene que ver el título de este artículo?"). Ellos no tuvieron el privilegio de ver al River Local. A ese que gana los partidos y "recuerda" como se juega al futbol. Ellos vieron al River Visitante. El que no sabe para qué está en esa cancha extraña donde no se entrena en la semana. Pero a los mendocinos no les interesó mucho. Su aliento tenía un acento particular pero se oía.
River no les daba lo que querían mientras enfrente se salvaban del descenso (felicitaciones para el Tomba). Y vaya paradoja, ellos también se estaban salvando. No de ver a un River pobre y de recambio, sino de no volver a ver a ningún River por un tiempo. Seguramente hoy no estén felices, pero van a tener otra posibilidad. Y nosotros otra para disfrutar de su hospitalidad.
River volverá a Mendoza, porque los mendocinos lo merecen.
hola millonario
ResponderBorrarla verdad que si se lo merecian por jugar como jugaron
y los jugadores de river que juegan sin huevo
un saludo